24 de Marzo
Hace 50 años, un día como hoy se produjo el golpe de estado que dio origen a la dictadura cívico militar, auto proclamado Proceso de Reorganización Nacional. Una vez más, como otras veces a lo largo del siglo XX, la Argentina veía su vida democrática interrumpida por una dictadura militar. Más allá de sus pretensiones fundacionales, de la exclusión de la ciudadanía de la participación política, esa dictadura significó muerte, dolor, torturas, silencio… un silencio de temor, de ausencias, de preguntas sin respuestas. A 50 años, nuestro presente tiene dos tareas ineludibles: por un lado, el respeto frente al dolor del otro, siempre. Y por otro, como ciudadanos, todos, desde la escuela, el trabajo, la vida cotidiana, todos todo el tiempo debemos ser centinelas de nuestra democracia, debemos ser responsables de ella, ser protagonistas de la vida democrática. Nuestro país necesita ciudadanos que, desde el respeto frente al pasado, construyan un presente de responsabilidad, de compromiso en nuestros actos, de empatía con el otro, un presente de paz. La paz como base y la democracia como bandera, los pies en la tierra, las manos haciendo lo que nos corresponde y corazón sereno, con la certeza de un Dios bueno que nos hace libres pero aún en el error nos abraza y nos recibe siempre como hijos amados. Seamos protagonistas orgullosos y responsables de nuestro tiempo para que nunca más, nadie deba recordar una fecha como lo hacemos hoy nosotros.