Ser como el Sagrado Corazón
Llegó junio y otra vez nos encuentra celebrando juntos el día del Sagrado Corazón.
Los chicos de nuestra pastoral trabajaron mucho, desde hace semanas preparando este día, rezando este día, para que el Sagrado Corazón sea como siempre, modelo de amor.
Todos estos días, en la oración de cada mañana y cada tarde, fuimos recorriendo las características del amor de Jesús, del Sagrado Corazón, fuimos pensando cada día en qué podíamos parecernos más a ese Amor.
El Sagrado Corazón escucha, mira con atención a su alrededor, no es impaciente porque sabe que las cosas llevan su tiempo,
que cada corazón encuentra en el momento apropiado el camino.
El Sagrado Corazón siempre está cerca, de la manera que cada persona necesita, a veces abrazando, a veces simplemente caminandoa la par, en silencio, para que nadie se sienta solo, para que no haya miedos. El Sagrado Corazón se cuela en los huequitos que produce la tristeza y los llena de esperanza.
El Sagrado Corazón es apasionado, en su fuego no hay proyecto que no se concrete, porque Él entiende aún esos sueños que uno guarda profundamente, esos sueños a los que no nos animamos… y entonces ese Sagrado Corazón que es valiente rompe las murallas, tiende puentes, abre las puertas, nos sostiene la mano y nos hace sentir seguros y confiados.
Cada una de estas características que definen al Sagrado Corazón, son lo que pacientemente nos invita a ser a cada uno de nosotros.
Y … ¿Quién no quiere encontrar su camino, ser esperado, ser amado, amar, cumplir sueños, estar listo para los otros, animarse...? ¿Quién puede resistirse a la certeza de este Amor?
Por eso celebramos juntos, porque sabemos algo que nos llena de alegría, sabemos que Él está siempre ahí para nosotros, y lo que es más lindo aún, nos espera, nos abraza y nos ama, siempre.